Mundo Ecuestre

Uniendo a los amantes del caballo y la equitación.

La lucha contra los parásitos: son organismos vivos que se alojan en el organismo del animal cuando está paciendo en la hierba, cuando come forraje en mal estado o bebe agua contaminada (parásitos internos) o cuando se encuentra en un ambiente o con otro caballo infectado (parásitos externos). Los parásitos internos debilitan al caballo y en algunos casos le transmiten enfermedades graves o que causan daños irreparables; los internos, es la causa mas frecuente de ataques de cólicos. Para estos últimos es aconsejable aplicar cada dos o tres meses un vermífugo alternando los principios activos para que no se produzca acostumbramiento a un producto. Los vermífugos no eliminan el 100% de los parásitos, aunque son bastante polivalentes, hay que saber que tipo y en qué período utilizar cada uno. Los parásitos externos no son muy habituales pero el inicio del invierno es una época propicia para los piojos, proliferando por el pelaje más largo y el uso de mantas. La sarna es más frecuente en primavera, cuando el caballo renueva el pelo. Hay productos en aerosol, en polvo o líquidos; los aerosoles no tienen demasiada eficacia ya que el caballo los elimina rápidamente con el sudor, el polvo tampoco nos va a servir de mucha ayuda en la lucha contra estos animalitos, lo más adecuado son los líquidos.

El herraje: aunque es factible dejar el caballo sin herrar, las herraduras le permiten trabajar sobre suelos duros, pedregosos sin dañar los cascos. El herrador adapta los hierros a la forma de los pies del caballo, antes de colocar las herraduras le realiza un pulimiento, recorta el exceso de casco, lo iguala con la palma, le limpia la parte inferior de la ranilla y le aplana el pie. El herrado se hace generalmente cada seis u ocho semanas ya que los hierros se desgastan y los cascos vuelven a crecer, siempre es el herrador quien decide el tiempo de herrado y la sustitución de las herraduras. Se puede realizar en caliente y darle la forma sobre un yunque o en frío que están menos amoldados a la forma del pie del caballo.

El esquileo: en caballos que viven en el prado no es necesario realizar un esquileo, salvo en contadas ocasiones, en cambio, los que se alojan en la cuadra es necesario para que se pueda secar más rápidamente del sudor después del trabajo en invierno. El caballo esquilado necesita una manta de cuadra bien caliente aunque esté en un box cerrado. Según el trabajo que realice el caballo es el esquileo que le haremos.

La buena salud de nuestro caballo dependerá exclusivamente de los cuidados regulares que le demos.

https://www.airesclasicos.com/sillas-montar-monturas-caballos-botas...

Visitas: 112

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Mundo Ecuestre para añadir comentarios!

Participar en Mundo Ecuestre

Fotos

  • Añadir fotos
  • Ver todos

Vídeos

  • Añade un vídeo
  • Ver todos

© 2018   Creado por Jorge Irazola.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio