En el transporte del caballo suele ser habitual que éstos se apoyen sobre su cola o que se la froten contra la pared del vehículo o remolque que les transporta. Supongo que será por comodidad, picor, nervios, aburrimiento...
El caso es que la mejor protección es colocar una baticola (o protección de cola) alta que se ate a un cinchuelo, pero ojo, el cinchuelo debe atarse al pecho, como un collar, (como el la fotografía) y no como una cincha normal, puesto que por mucho que se apretase la protección siempre se iría hacia atrás y la cola quedaría al descubierto.
Si el caballo se roza la cola, el problema no es más que estético, pero la gran pega es que la crin de la cola tarda mucho en crecer, ya lo sabéis.
Os dejo una fotografía de un caballo con la que yo creo es la protección óptima.

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